Estoy masticando la zozobra...
Y se hace hondo el pecho
cuando un mar de tormenta quiere borrar
cada luz, los labios...Sin alas ni lecho.
Tengo cada trozo de la tristeza
sintiendo peligrar un mal de los vientos....
Se me anuda el pecho con tanta flaqueza,
queriendo ocultar las crisálidas del pensamiento....
El espanto de la maldita cobardía...
Que disipan las angustias en el camino,
¡Enloquecidas fieras de una tierra en desgracia!
Viviendo el hálito de amenaza,con maldad y tanto desatino.
Cada temor se cruza en la flor y en el río
¡El pecho rebelde sintiendo la mortal medida!
Estoy mordiendo las sendas del frío...
El secuestro de la boca y de las letras escondidas....
SOL.
Marisol Pérez.
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